¡Se busca inspiración!

Texto de Maira González Baudouin, consultora de comunicación en Cuadrante Estrategia y Comunicación.

La expansión digital venía ya de tiempo atrás con un impulso imparable. Pero sin duda, la crisis (o desafortunadamente las múltiples crisis) que originó la pandemia por COVID-19 la aceleró, la hizo llegar a nuevos usuarios que estaban poco o nada familiarizados con ella.

Por ejemplo, las clases virtuales, si bien para muchos jóvenes en preparatoria o universidad eran ya una realidad… para mi hija en preescolar y con solo seis añitos fue toda una novedad. Debo confesar que si bien al principio critiqué muchísimo este modelo y no creí que mi pequeña se adaptaría a esta realidad -que por supuesto está lejos de ser la ideal en muchos sentidos-, la escucho en sus clases y lo mucho que ha aprendido no solo gracias a la educación remota, sino en sí sobre todo lo que involucra el tema digital: comparte pantalla, baja y sube videos, trabaja en proyectos colaborativos. Es más, logra agendar playdates con sus amigas de esta manera.

escuela en casa

Del otro lado de la moneda, veo a mis papás… que si bien antes de la pandemia conocían muy bien varias herramientas, ahora hablan de streaming y sobre cuál es la mejor plataforma para tener videollamadas con sus nietos y amigos y hasta han hecho sus primeras compras en línea, algo que no imagine antes (por no decir que nunca). Así, la digitalización nos ha alcanzado a todos y queda claro que con o sin coronavirus, la tendencia llegó para quedarse.

Los primeros meses de la pandemia y al creer que se trataba de tan solo un par de meses…todos llenamos nuestras agendas de videollamadas, entrenamientos en línea, clases de básicamente todo: desde estadística aplicada hasta coctelería. Cuando la cuarentena se volvió ¿centena? (o ya perdí la cuenta y creo que es mejor así), y con el desgaste emocional y psicológico que hemos vivido, este tipo de experiencias dejaron de ser tan llamativas.

Según nos cuentan algunos compañeros periodistas, lo mismo sucedió con conferencias de prensa, reportes y eventos.  Si todo lo vives desde una pantalla: desde hablar con tu jefe, tus amigos o asistir “virtualmente” a cualquier evento…(es mas ya hasta divorcios en línea ha habido) ¿Cómo generas algo que aún pueda ser novedoso?  ¿Cómo organizas una experiencia que realmente conecte con tu audiencia cuando hay múltiples eventos de este tipo y no hacerlo “uno más”? y ¿Qué pasa si ese evento es trascendental para tu audiencia objetivo?  Una ceremonia, un fin de cursos o una graduación, por ejemplo.

tec forever graduación
Foto: Conecta

Yo recuerdo mis graduaciones con muchísima emoción: desde el logro académico (ya fuera la prepa, la carrera o la maestría), los discursos emotivos… hasta el festejo con los amigos, la elección del atuendo perfecto, la post fiesta… en fin…

Los niños y jóvenes que se graduaron en el verano pasado y ahora en diciembre se han enfrentado a algo totalmente nuevo: vivir una experiencia de vida muy importante desde casa, a través de una pantalla. Cerrar un ciclo no solo académico sino de vida “desde lejos”.

En un contexto donde ya la palabra complejo queda corta, donde el agotamiento mental  y emocional nos ha desbordado en más de una ocasión y donde todo se ha vuelto una “experiencia virtual”

¿Cómo lograr que una experiencia remota inspire y emocione? 

  • Sin lugar a dudas un primer elemento que se ha de replicar de las experiencias offline es el de generar expectativa, lo que llamamos warm up o más sencillo: ir calentando motores. Lo cual, insisto, en medio de circunstancias de incertidumbre y a la distancia se hace mucho más difícil. Necesitas los mensajes adecuados: originales y pertinentes que realmente motiven a las audiencias. También será necesario generar esa expectativa con una identidad visual llamativa y auténtica, pero a la vez respetando la guía de estilo de la organización.
  • Tener una agenda no solo bien planeada si no con elementos atractivos y no en términos generales sino que lo sean para tu audiencia en específico. Para eso será imprescindible lo que ya hemos dicho en varias entradas previas: conocer a tus público objetivo es indispensable. ¿Qué es llamativo para ellos? ¿Con que conectan? ¿Qué motiva su interés?
  • Contar con oradores invitados que sean capaces de inspirar a las audiencias. Que realmente hagan “clic” con ellos, que no sea un discurso más mientras se distraen con el celular o con sus propios pensamientos.

¿Cómo elegir a los oradores invitados?

  • Como ya se mencionó deben llevar un mensaje que sea relevante para quienes los escuchan. Que sus palabras no se las lleve el viento, si no realmente lleguen y permanezcan en la mente y el corazón de quienes les escuchan.
  • Es importante que su mensaje esté sustentado con su experiencia de vida. Sabemos bien que ninguna palabra es tan poderosa como el ejemplo.
  • El ejemplo de vida de esa persona y su mensaje insignia deben ir alineados con los valores y principios de la organización que promociona el evento. Ya sea un deportista, un escritor, una actividad o una estrella de rock, tanto su trayectoria como sus palabras han de estar en sintonía con los de la marca. De forma contraria se caería en una gran disonancia cognitiva, no solo el evento perdería atractivo, si no que la institución tendría problemas de imagen y percepción.
tec forever graduación 2020
Foto: Conecta

Algunas de las principales características de los oradores que inspiran son:

1.- Son apasionados: Su trayectoria los ha llevado a defender una serie de valores y lo han llevado a ser su propósito de vida. Están convencidos que son cosas por las cuales vale la pena luchar. Por eso inspiran: se enfocan en esos ideales y en la posibilidad de alcanzarlos e invitan a los demás a ser parte de ello.

2.- Tienen visión de futuro: Realmente imaginan que quieren lograr. No solo en su carrera profesional individual, sino como defensores de una causa. Entienden que no lograrán solos y por eso se enfocan en comunicar su visión.

3.- Saben exponer los beneficios de su causa: Tienen como misión el ayudar a la gente, inspirarlos a alcanzar sus propias metas y formar parte de un plan mayor. Para ello siempre hablan de los beneficios que conlleva el alcanzar metas: tanto individuales como colectivas.

Malala discurso

4.- Invitan a la participación: Saben involucrar a las personas en el tema o asuntos que abordan al hablar de sus propias experiencias. Invitan a sus audiencias a participar activamente, no solo en la causa si no en la misma plática de forma que estos no tengan solo una participación pasiva si no realmente se sientan una parte elemental del evento.

5.-Saben contar historias: les gusta explicar lo que ocurre y muchas veces hablan en primera persona de su propia experiencia. Con ello no solo logran validar su autoridad en el tema sino captar la atención de quien escucha.  A todos nos gusta oír historias y mas cuando quien las cuenta es protagonista en ellas.

6.- Son optimistas: Logran inspirar porque no se tiran al drama, ven oportunidades para actuar donde otros solo ven tragedias y lo transmiten. Hablan con el lenguaje de la esperanza. Realmente nadie quiere oír a quien nos cuente desgracias, mucho menos en tiempos tan difíciles como los actuales. A todos nos hace falta una buena dosis de optimismo.

No se puede tapar el sol con un dedo: las cifras lo demuestran, nuestro estado de ánimo también: vivimos tiempos difíciles y si bien la digitalización nos soluciona muchísimas cosas, somos seres sociales, de contacto.

Nuestras vivencias, particularmente las importantes las valoramos más cuando las compartimos con otros. Por eso es importante que los eventos en línea, particularmente los que representan experiencias significativas cuenten con los elementos clave para conectar con sus audiencias desde la empatía.

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